Reflexiones

El principio “yo, mi, te, contigo” en el Marketing Digital

Yo MI Te Contigo

¿Cuales con las fases por las que creo que debería pasar una empresa en su “salto al onine”? Aquí te las cuento

¡Hooola! Que solecico más majo que hace hoy. ¡Pinta que va a ser un buen día! ¿Por ahí también? ¿Está nublado? ¿Va a llover? Anda que ya me vale, empezar el post de hoy como si fuésemos en un ascensor. Pos mira, si va a llover, hazte unas gachasmigas que no veas lo buenas que están. Busca la receta, que verás.

Dicho esto, hoy quiero traerte una pequeña reflexión que me ha surgido acerca de cómo una empresa debe iniciar o plantear su salto al mundo digital u online. No creo que vaya a descubrirte nada que no supieses, pero como se me ha ocurrido este nombrecico tan chulo, pos ya aprovecho y te lo cuento.

Éstas son, a mi entender, las fases por las que debería pasar una empresa en su proceso de presencia online.

 

El YO: ¿Realmente soy lo que mis clientes necesitan?

Cuando hablo de esto, suelo empezar con esta reflexión: ¿cómo podría alguien ganar una pelea contra 50 forzudos sin antes entrenar duro y prepararse para ello? Por muy suculento que fuese el premio, ¿no crees que es absurdo ir a por el sabiendo que es imposible ganar?

Imagina, por poner otro ejemplo, que ofrecen un millón de euros sólo por aguantar 4 minutos bajo el agua. ¡Un millón de euros! ¿Te presentarías? ¿Sabes que ahogado no te lo dan?

Por tanto, el primer paso deberá consistir siempre en un análisis autocrítico y sincero de uno mismo - piopíalo    , como empresa. ¿Soy realmente lo que se necesita para obtener el éxito de esta campaña? ¿Qué es lo que debo cambiar para conseguirlo?

Esta fase conlleva cambios internos para adaptar nuestros procesos, estructura y cultura empresarial al nuevo medio al que vamos a introducirnos y suele ser la más complicada de adoptar por parte de los empresarios.

Pero, sintiéndolo mucho, es muy pero que muy importante.

El MI: ¿Tengo lo que debo tener para conseguir el objetivo?

Una vez analizados de forma interna y seguros (o por lo menos con cierta convicción) de que hemos aplicado los cambios que necesitamos para adentrarnos en la “digiselva”, tenemos que preguntarnos si tenemos lo que hay que tener (y no me refiero a los cataplines) para cuando lleguen nuestros clientes.

Amos, en sencillo: ¿nuestra web y nuestros perfiles están bien optimizados para cuando lleguen las visitas?.

A esto me refiero con lo del MI. Es decir, ¿he optimizado, arreglado y puesto todos los medios para que aquello que dependa exclusivamente de MI esté perfecto?

Fíjate. Imagina que te van a llegar 2.000 visitas en tu web y que tú, como empresa, ofreces lo que estás seguro que necesitan esos 2.000 visitantes. Imagina que llegan a tu web y que, a pesar de estar interesados, no consiguen hacer nada porque se pierden, no saben qué hacer, obtienen errores o porque el proceso es complicado o muy largo.

El efecto de esto no es simplemente que perdemos una venta, es que frustamos a un cliente - piopíalo     que quiere comprar. Por supuesto, una venta, un registro o un contacto o una lectura. Cualquier cosa.

¿Y si llegan por un cartel súper creativo en tonos azules y lo que se encuentran es una web con naranjas por doquier? ¿Podría pasar que se sintiesen perdidos, sin saber si lo están haciendo bien o si realmente es ahí donde tenían que llegar?

En definitiva, “prepara bien tu castillo antes de salir a buscar gente que venga a verlo - piopíalo    ”.

 

El TE: Sé quien eres y lo que esperas de mi

Resuelto lo que depende de nosotros, toca salir ahí a buscar a nuestro público. Y lo llamo público porque se suele hablar de público objetivo, pero en realidad es privado. Son personas individuales y que, por norma general, estarán frente a su ordenador en un entorno privado.

El TE implica intentar conocer al máximo a quien vas a dirigirte y adecuar el mensaje y la oferta a lo que necesita. Tienes que conseguir acercarte al máximo a esta afirmación: “TE ofrezco lo que realmente necesitas - piopíalo    ”.

Empatía es la clave. ¿Cuántas veces nos hemos visto argumentándonos a nosotros mismos las réplicas a las posibles críticas de un cliente?: “Si lo ven caro que piensen en todo lo que le damos. Pues si el transporte está complicado tampoco lo es tanto, más complicado es a Egipto. Pues si no son capaces de ver este botón, es que deberían navegar más”. Eeee! ¡No te enfades! ¡Que sólo argumento!

Por tanto, como requisito imprescindible es tratar de pensar en términos de empatía y ponernos en la piel de cliente, de lo que le gustaría conseguir y de las razones por las que se quedaría con nosotros y salir ahí ofreciendo lo que necesita, cuando lo necesita y como lo necesita - piopíalo    .

 

El CONTIGO: como las amistades de los 16

¿Te acuerdas de esas? ¿Sabes a lo que me refiero? Cuando somos adultos, pocas amistades nos quedan pero se da el caso de que podemos estar un año entero sin hablar, sin vernos y luego, un día, nos acordamos y como si nada, seguimos siendo tan amigos. ¿Verdad?

Las amistades adultas no se suelen enfriar. Sin embargo, cuando teníamos 16, si se te ocurría ir a pescar sin llamar a tu amigo o si pasaban unas semanas sin tener contacto la cosa se enfriaba un poquito y, a veces, hasta se perdía la amistad. ¿Te suena?

Las amistades de los 16 eran más exigentes y, en mi humilde opinión, las relaciones digitales lo son también.

El CONTIGO implica que, una vez establecida una relación con un cliente, debemos mantenerla viva y activa.

Así que, sin más, dentro de nuestra estrategia de presencia digital deberemos incluir siempre una planificación sobre cómo continuar con las relaciones, mimando a nuestros clientes y aportándoles un valor incluso después de haberse producido una compra.

 

Se acabó el MEGA-cachisenlamar-POST

¡Y ya está! Ea como me enrollo cuando estoy inspirado. ¿Qué opinas? ¿Estás de acuerdo con mi reflexión? ¿Crees que el principio del YO, MI, ME, CONTIGO es aplicable a cualquier empresa? ¿Lo ves necesario? ¡Qué opinas!

Acerca del autor

Víctor Campuzano

Growth Hacker no soy, pero lo vivo. De mi blog no vivo, pero aquí si que soy como soy. Marketing Digital, Creatividad y Blogging con pasión y desenfado. Alumno del Postgrado de Growth Hacking por IEBS.

Ahora es tu momento

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9 comentarios

  • Excelente como siempre Víctor. Un post a lo Sabina ya me tiene ganado desde el título. Bien podríamos jugar con el te y el té que conecta con el contigo. Vamos de un yo que se sienta al espejo y se decide a cambiar, que se cree la historia de David y toma la primera piedra que se encuentra para ir contra los gigantes. Que si resulta Quijote será ya un éxito, así que venga a la batalla con el mi de la armadura, el mi de la honda, el de la lanza y el de Rocinante. Después de la aventura, del “te” que ofrece todo lo que puede, viene bien sentarse a tomar una taza de té que siempre es mejor si es contigo. Es ahí donde la historia se comparte y los lazos terminan de estrecharse. Vaya locura de mincuento para un comentario.

  • Ya sabes lo liado que estoy en las redes de Blogramé. Así que sólo dejo una frase para la reflexión:

    Las formas conforman.

  • A mi me han encantado los consejos y creo que no solamente aplican a una empresa, sino a profesionales independientes y hasta para las relaciones que tengamos… Hay muchas cosas para sacar entrelíneas que nos puede ayudar un montón.

    Gracias como siempre, un abrazo 🙂

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