Reflexiones

Los inconvenientes de hacértelo tu mismo

Construir tu página web
Hace unos días, un compañero en la Asociación Española de Psicología Clínica Cognitivo Conductual (AEPCCC), donde me encargo del Marketing Online para su oferta de Másteres en Psicología, me pidió que echase un vistazo a la web de su clínica y que le dijese cómo podría mejorarla y qué podía ofrecerle para mejorar tanto el posicionamiento como la visibilidad de la misma.

Al acceder a la web, descubrí que la había realizado él mismo utilizando el servicio de 1&1 Mi Web. Es admirable ver cómo la gente experimenta e intenta hacerse las cosas por sí solos para ahorrar dinero. Lo respeto.

Sin embargo, no puedo negar que siento ver cómo, por esta misma iniciativa, empresas malgastan y tiran por la borda verdaderas oportunidades de negocio al crear “webs” (si pueden llamarse así) que, lejos de aportar un efecto positivo, les restan credibilidad y prestigio y producen un efecto de rechazo y repulsión a sus visitantes.

Por favor, continúa leyendo, quizás esta reflexión te aporte algo positivo.

Hay que estar en Internet, si o si

Por que tienes que estar en internetTu primer error es pensar “que hay que estar en Internet si o si”. Esta forma de pensar, ya obsoleta si me lo permites, es muy común en el colectivo de las pequeñas empresas o mini pymes, bien sean empresitas familiares o empresas de entre 2 y 20 empleados.

Creo que es lógico, lo llevan diciendo desde hace años, se ha convertido en un “credo” empresarial. Sin embargo, no somos conscientes de lo que implica esta afirmación y del efecto negativo que produce. Ella, tan cuca y conocida, llega avasalladora para colocarse la primera de la fila, esperando el momento en que se formule la verdadera pregunta:

¿Por qué quieres estar en Internet?

Plof! Ahí está, “porque hay que estar en Internet si o si”. La más fácil, la primera de la lista, la más conocida. Sigamos el hilo … “pero, por favor, que cueste lo menos posible, ya hay demasiados pagos obligatorios”.

Y ahí está la consecuencia: Dedicar el mínimo de recursos a la web porque es una obligación. No piensas en las oportunidades que una buena “estrategia de marketing online” puede aportar a tu negocio ni en los beneficios que ello conlleva. Solo piensas en “Internet como una obligación”.

Ahora, vamos a probar a encerrar a “si o si” (como la llaman los amigos) en un cajón durante un tiempo. No puedes usarla.

¿Por qué quieres estar en Internet?

……… (no! No la uses, está en el cajón! Busca otra respuesta!).

¿Nada? Vale, déjame que te ayude: “Para conseguir beneficios para tu negocio”. Para alcanzar un objetivo o para ayudar a conseguirlo y que, este objetivo, tenga su efecto directo en la facturación de la empresa.

Como ves, estoy hablando de una componente muy importante en el proceso de creación del sitio web de una empresa: la estrategia. Hablamos de un proceso mediante el cual se deben establecer unos objetivos y un plan definido para alcanzarlos.

Veamos, a grandes rasgos, cómo se hace esto.

 ¿Qué quiero, de quién lo quiero y qué puede motivarle a dármelo?

Estas tres preguntas, aunque no las únicas, son imprescindibles para comenzar. No basta con establecer el objetivo sino pensar en cómo puedo conseguirlo.

Veamos el ejemplo que os cité al principio. En este caso, se trata de una clínica de psicología local, sita en la ciudad X, que tiene una web “porque hay que estar”. Tras comentar con ellos la importancia y los beneficios de un “plan de marketing online”, hemos conseguido que desestimen el “si o si” y hemos empezado a pensar en términos de objetivos.

El objetivo, surgió en un tris, fue algo visceral, espontáneo: “conseguir más pacientes”.

¡Bien, ya sabemos el qué!

¿Quiénes son esos pacientes?

Esta pregunta, a mi entender, no debe responderse en términos de segmentación puramente “marketiniana” (personas de sexo masculino o femenino, edad comprendida entre 16 y 60 años, clase ….. puaj!). A mi entender, hay que empatizar. Estos pacientes son personas que, en un momento dado, se ven en una situación que les supera y no saben cómo salir de ella. Se encuentran perdidos, asustados, confundidos y, por norma general, cansados. Suelen tener prisa en encontrar la situación y buscan una “poción mágica” que les cure ese dolor.

Sigamos “hilando”

¿Qué haría yo en esa situación?

Buscar información por Internet. Escribiría en el buscador lo que me pasa, buscando cualquier información esclarecedora que me ayude a encauzar la situación. Lo más probable es que me cruce con cientos de foros online donde otras personas cuenten lo que les pasa, cómo lo han superado o cómo lo están haciendo. Seguramente, leeré cientos de mensajes, cada cual de un “padre y de una madre” y terminaré con la sensación de estar más perdido aún o, posiblemente, con la sensación de que lo que me pasa es lo más grave que pueda pasar.

Y… ahí estamos.

Imaginemos entonces que me cruzo con una web de una clínica de psicólogos donde no hablan de terapias Cognitivo-Conductuales, ni aceptación y compromiso, ni de Terapia Sistémica. No, no hablan de eso. En sus textos, estoy viendo, en mayor o menor medida, la situación que estoy viviendo. ¡Vaya con Internet! Estoy leyendo cómo me siento en este momento. Continúo leyendo y descubro que esto que me está pasando tiene un nombre y no soy ni el primero ni el último. Sin embargo, descubro que, lejos de existir una fórmula infalible que me cure, por muy etiquetado que esté mi “problema”, cada persona es diferente a todas las demás y que la solución, posible y alcanzable, debe ser consecuencia de un trabajo y tratamiento individualizado. Estoy descubriendo por qué es mejor acudir a ellos (o a un psicólogo especialista) frente a buscar otras soluciones que, según dicen, pueden ser más perjudiciales en algunos casos que beneficiosas. En este momento, es cuando descubro que hay una salida, y me decido a ir a por ella. Descuelgo el teléfono y pido una cita, ¿qué puedo perder?

¡Conseguido!

Qué (más pacientes), quién (personas) y por qué (porque necesitan ayuda) han quedado definidos. A partir de este momento, cada cosa que hagamos, cada pasito que demos, deberá tener presente esto a lo que hemos llegado.

Ahora quiero hacerte una pregunta, a ti que decidiste “hacerte tu propia web” con productos como el mencionado: ¿Has realizado este proceso y llegado a estas conclusiones antes de comenzar?

En los próximos artículos hablaré, continuando con el ejemplo, sobre cómo ir progresando y aplicando estos objetivos a lo largo de toda la campaña de marketing online. Hablaremos, concretamente en el siguiente artículo, sobre los efectos negativos de no tener en cuenta aspectos como el diseño y la usabilidad en la construcción de un sitio web.

Acerca del autor

Víctor Campuzano

Growth Hacker no soy, pero lo vivo. De mi blog no vivo, pero aquí si que soy como soy. Marketing Digital, Creatividad y Blogging con pasión y desenfado. Alumno del Postgrado de Growth Hacking por IEBS.

Ahora es tu momento

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2 comentarios

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