Reflexiones

5 Consejos de Organización Personal para Bloggers

Consejos Productividad Bloggers

Descubre algunos consejos sobre organización personal y productividad para bloggers que yo mismo pongo en práctica.

Descubre algunos consejos sobre organización personal y productividad para bloggers que yo mismo pongo en práctica.

 

Me miró a los ojos con esa expresión inocente capaz de quebrar hasta el acero y lo dijo: “No, papi”. “Cielo, luego jugamos otro ratito. Papi ahora tiene que trabajar”. Los dos sabíamos que iban a pasar unas cuantas horas hasta que pudiese cumplir esa promesa pero lo aceptó entre sollozos.

Los hombros se me descolgaron y el camino hasta el despacho fue más una escena de relleno de The Walking Dead que otra cosa. Me partió el alma. Es algo normal, es una obligación, es algo de diario… pero es algo a lo que no te acostumbras.

Ese día quizás estaba yo con “flojera emocional” pero reconozco que me afectó más de la cuenta. Me senté delante de la pantalla y observé la lista de tareas que parecían haberse convertido en monstruos de más de 3 toneladas de peso que echaban rayos por los ojos y relámpagos por el culo (esto no es por ser vulgar, es que me acuerdo de la escena de la película de Brave Heart. ¿La has visto?).

Conforme pasaba el tiempo, la presión en mi pecho hacía aún más insoportable la estancia frente a una lista de tareas que, en vez de reducirse, parecían crecer.

Fue ahí cuando lo comprendí, cuando supe que todo esto de la “productividad” no es “un valor añadido” como nos han educado sino una obligación que tenemos con nosotros mismos y, por si eso no te basta, con las personas a las que queremos.

 

¡Hooooola! ¿Qué tal va todo por ahí? ¿Bien? ¿Has tenido muchas fiestas? ¡Yo si! Estas vacaciones me lo he pasado genial con mis mujercitas, que nos hacía falta. ¡Y con los amigos! Que les echaba y me echaban de menos (creo). Otra razón más acerca del post de hoy que sí, que es un poco Off Topic pero que refleja mi mayor realidad: productividad, que barbaridad

Y no, no es que me haya dado envidia el genial post de mi amiga Isabel Romero en Enredando por la Red y haya decidido hacer mi propia versión en plan soy un copiete. Pero bueno, si lo piensa pues seguro que me perdona. Digo yo.

En fin, que hoy vamos a hablar de algo que no tiene nada que ver con el Blogging y el Marketing Digital pero que, sin embargo, es lo que más tiene que ver porque todos lo sufrimos, es obligación de cada uno y, por supuesto, que hagamos buen Marketing Digital y buen Blogging depende muy mucho de nuestra organización personal.

#Productividad #Personal es una obligación, no un valor añadido como la mayonesa. - piopíalo    

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¿Vamos pues? ¡Enga!

La productividad como responsabilidad

Necesitaba pararme a pensar. No había hecho absolutamente nada esa tarde. Me consolaba diciéndome que necesito estar de buen humor para completar tareas y que no es tan grave pero en mi interior sentía algo mucho más doloroso que el mero hecho de haber perdido 2 horas de mi tiempo. No era una cuestión de no haber sido productivo ni haber tachado varias tareas, no me sentía mal por estar cobrando unas horas que no habían servido para nada, no era eso. Lo que realmente me hacía sentirme mal era que había tenido que dejar llorando a mi enana para nada. Había sido un llanto gratuito, una decepción innecesaria. Me acordé de todas las veces que no había estado con ella, de todo el tiempo perdido, de todas las llamadas a tomar café que había rechazado, de las veces que no te había escuchado por estar pensando en otra cosa … Todo se me echó encima como cuando en las películas tratan de ilustrar ese repaso frenético de toda tu vida que experimentas justo antes de morir…

 

No sé si a ti te ha pasado alguna vez algo parecido a lo que te cuento en este micro- cuento basado en una historia real. Me alegro si no.

Sinceramente lo pasé un poco mal en ese momento pero me sirvió para comprender que esto de la productividad personal, de no procrastinar y de no monear es una responsabilidad más que un “valor añadido” que si lo tienes está bien pero que si no pues tampoco es para preocuparse que, hijo, tampoco se puede ser todo lo que se quiera y vegetarianos ya hay cada vez más pero a mí me sigue gustando el chuletoncico de ternera hechico al punto con sal gorda y salsica de pimienta. Vamos, que no es una moda (abrazos a los vegetarianos, pijo, que lo digo con cariño).

No. Ser productivo no es algo que le des a tu jefe o a tu negocio si eres de trabajar para ti. No es una cuestión “profesional” sino una cuestión “personal” porque, y aquí no hay discusión posible, el tiempo y energías que dedicas al trabajo los quitas de tu vida personal, te los robas tanto a ti como a las personas que quieren estar contigo.

Así que si, esto de ser productivos, de optimizar y sacar el máximo partido del tiempo que estás trabajando y, por supuesto, conseguir dotar de más calidad el tiempo que no lo estás es una obligación tuya. No hay más.

Es una pena que nos hayan educado justo al contrario, diciéndonos que lo que premia es el tiempo que pasemos en la jaula. ¿verdad? Cagoen.

Hace más saber porqué lo haces que montarte sistemas y procedimientos… - piopíalo    

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Unos pequeños consejos

¡Va! Después de ponerme en plan carnicero, jajaja, que de vez en cuando apetece, vamos a ponerle un poqutio de humor y buen rollo al post. Que si, que filosofóficos mola pero que también se puede hacer filosofía con humor y, que leñes, que este tiempo que dedicas sirva para divertirte también, ¿no?. Vamos a por unos consejos en tono un poquito más “yo”:

Marcarse Objetivos aun no teniéndolo claro.

Yo me he leído un montón de todo sobre productividad y siempre empiezan diciendo que te tienes que marcar un rumbo, unos objetivos. Ahí es donde casi siempre la he cagadiño. ¡Que difícil! ¿Sabes? Al final lo consigues pero no es tan prioritario como parece. Al menos no en plan “de mayor quiero ser …”. Yo he comprobado que puedes arrancar marcándote objetivos mucho más pequeños, más a corto plazo y luego, cuando ya tengas más experiencia, pensar en qué tipo de cortinas te gustaría tener en tu casa en la India para la jubilación. Empieza por cosas como “mejorar mi productividad personal”, “conseguir tener hueco para hacer deporte” o “obtener un plus de ingresos para comprarme la nueva olla GM” (en serio, la quiero, me he encaprichao…). Lo importante es que haya una razón por la que no estás con tu pareja, con tu familia, con tu hijo o hija, con tus amigos o viendo tu serie preferida. Encuentra una razón que merezca la pena y cada vez que te sientes dite “esto lo hago por esto”. Tiene un efecto brutal.

La cruda realidad de “no puedes con todo”.

Una de las cosas que me ocurrió cuando empecé a cumplir con mi obligación productiva fue tener consciencia de todo lo que quería hacer, de todas las cosas a las que había dicho que si y de la limitación que no quería aceptar. Algo hacía que me negase a aceptarlo. No puedes con todo y punto. Cuando todo es un caos, vas acumulando compromisos y cosas por hacer, que nunca se hacen pero que piensas que es porque “apuffff, ya conseguiré hacerlo o es que no sé cómo lo hacen los demás que presumen de hacer tanto”. No, es simplemente que no puedes con tanto así que tendrás que aceptarlo y priorizar. Eso jode, te lo digo desde el corazón, es como esas reuniones familiares en que todas las tías y cuñadas (y algún cuñado) compiten a ver quién hace el postre más rico y te encuentras con una mesa llena de delicias y piensas que un trocito de cada una … Jajajaja. ¡Terminarás vomitando salvaje! (lo digo por experiencia). Acepta ya que no puedes con todo y punto. Escoge un pastel, aun a riesgo de equivocarte y disfrútalo como si no existiesen los demás (lo superarán, ya lo verás ..). Yo me quedo con la tarta de queso al estilo New York de mi mami.

Empezar cuando ya empezaste.

¿Alguna vez has intentado ponerte manos a la obra y deshollinar una lista de tareas ya creada desde hace tiempo? Si, si, eso de que empezaste con un programa de gestión de tareas y lo único que has hecho ha sido apuntarlas ahí (casi todas) pero no has ido más allá, no las sacas adelante y tienes una infinidad de ítems, a saber cual más viejo, todos ellos jugando al dominó todos los días con puros y copas de coñac y es que no se van ni para la de tres. ¿Si? Pues bien, empieza por cargártelas a todas (Noooo!! Pero que burrada!! Las tareas! Las tareas!). En serio, si tienes tareas que anotaste hace más de 3 meses y aún no has encontrado el momento o energías de ponerte con ellas es que no merecen la pena. Libera tu mente y tu lista de tareas. No tengas miedo de eliminarlas todas porque lo único que van a hacer es molestarte. Si alguna no crees que puedas eliminarla, transfórmala en otra distinta (que con ese nombre está gafada y ponle una fecha tope).

Visión general de tu semana laboral.

La magia de planificarte una semana es increíble. Que cada domingo te digas “la semana que viene invertiré el tiempo de disfrutar, de mi hija, de mis amigos en conseguir estos 2 o 3 objetivos” es esencial y te pone en un estado de productividad absoluta. En serio, este pequeño gesto hace más por ti que un completo sistema de gestión de tareas, leerte 5 libros o comprarte 4 gadgets. Pruébalo durante un par de semanas y verás. Cada semana consigue hacer historia con el tiempo que dedicas a trabajar.

Lo primero es lo primero.

Y ahora vamos al día a día. ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo organizar el tiempo?. Pues bien, aquí te lo dejo a tu gusto pero déjame decirte una cosa que considero indispensable: aquello que te acerque a conseguir tu objetivo semanal, lo más importante de cada día, hazlo lo primero, antes que ver el correo, antes que ver las redes sociales. Amos, no te diría antes que el pis de nada más levantarte porque igual terminas bailando el aserejé delante de la pantalla con las piernas juntas o, lo que es peor, trabajando “in the trono” que es el mejor sitio para trabajar en cuanto a concentración pero lo peor porque se te terminan durmiendo las piernas y luego no te acuerdas de andar hasta que se van las hormigas. En fin.

 

¡Ya está! Que si, que si, que hay muchas cosas más que podría haberte dicho pero tampoco quería escribir un libro ni un ebook que pudiese titular “La Guía Rápida de Productividad para Bloggers y Valientes Digitales” (achooooo!!! Como mola!! Lo quiero escribir, si si, me comprometo!!!) y que me trajese capazos de suscriptores… Jejeje. Ahí lo dejo.

Trabaja Mejor no más duro

Foto: Shutterstock

¿Herramientas de Productividad Personal?

Eeeem, vale, quizás te estés haciendo esta pregunta en plan: ¿Cómo exactamente lo haces tú Víctor? ¿Qué herramientas utilizas? ¿Cómo te organizas? ¿Cómo consigues hacer tanto? Pues que sepas que no hago ni el 20 % de lo que me gustaría. Por ahí empezamos.

Venga, un esbozo ¿vale?:

  • Interiorización de la obligación. Cuando consigues interiorizar y comprender que es una obligación es como si te pusieses una armadura. La mejor herramienta es tu propia convicción.
  • Compromiso. El compromiso contigo y con los tuyos también es una potente herramienta. Si, no sirve para gestionar prioridades. Es una herramienta que utilizarás cuando tu sistema o ánimos flaqueen. Es importantísima.
  • Todoist. La conozco desde hace mucho y me encanta, nó sólo porque es súper sencilla y hace lo que tiene que hacer, ni tampoco porque la tengo disponible en cualquier plataforma de modo que capturo tareas fácilmente. No es por todas las razones técnicas o funcionalidades (que son muchas) sino porque, no sé por qué, tiene un “no se qué que que se yo” que te enamora, te hace sentir bien. En serio, es muy subjetivo, pero adoro esta App.

Y, Emmm, si. Uso Worpdress, uso calendarios, uso correo, uso redes sociales … todo eso. Pero solo por darte un pequeño adelanto o esbozo, ¿no?. ¡Que vamos por 2.000 palabras!

Conclusiones

Papi, ¿jugamos? – Claro cielo, ¿te esperas a que termine 3 tareas importantes para esta tarde y después tendrás toda mi atención?. Si, papi, muak …

 

Reconozco que aún estoy lejos de encontrar el equilibrio productivo, que aún me falta crecer para conseguir estar presente en lo que deba estar presente en cada momento. Seguro que, con mi mayor pesar, aún me sorprenderás ausente mientras me hablas. Pero ya no ha vuelta atrás, desde el día en que lo comprendí, mi compromiso es total.

¿Sabes? Dentro de poco empiezo a estudiar de nuevo. Me he matriculado en el Postgrado de Growth Hacking por IEBS y estoy deseando empezarlo, tengo mucha ilusión por seguir creciendo. Quiero tener la capacidad de “llevar para adelante todo lo que quiero llevar para adelante” y tener tiempo para disfrutar de todo. Se puede y pienso conseguirlo. Me lo debo, se lo debo, te lo debo.

¡Se busca receta de la mejor New York Cheesecake! #please! - piopíalo    

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Así que, ¿por qué no?. ¡Empecemos el debate! ¿Qué te ha parecido el post? ¿Me perdonas por este off-topic? ¿Te has visto en alguno de los puntos? ¿Cómo haces tu para organizarte? ¿Algún consejo extra que haya omitido? ¿Alguna receta para hacer New York Cheesecake que sepas que sale rica de la muerte y que no necesite Termomix? ¡Vamos, cuenta!

Acerca del autor

Víctor Campuzano

Growth Hacker no soy, pero lo vivo. De mi blog no vivo, pero aquí si que soy como soy. Marketing Digital, Creatividad y Blogging con pasión y desenfado. Alumno del Postgrado de Growth Hacking por IEBS.

Ahora es tu momento

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48 comentarios

  • Hola Víctor,

    He llorado (de llorar), me he descojonado y he aprendido leyendo tu post: ¿qué más se puede pedir?

    La anécdota de “currar en el trono” es alucinante, y ya que estamos “en familia”, sin que nadie nos lea, te cuento que yo he llegado a tener quemaduras en mis piernas de usar mi MacBook Pro “en el trono” durante mucho tiempo… Creo que es una “anécdota” muy “signo de nuestros tiempos”.

    En fin, que ojalá vayas mejorando en todo este tema de la productividad, y nosotros aprendamos leyéndote.

    La anécdota de tu hija me ha roto el alma: yo tengo dos hijas y he estado en esa situación muchas veces… y por duplicado.

    Aunque sigo fallando cada día, intento atender a mis hijas al 100 %… Caiga quien caiga.

    Es difícil, pero seguiré intentándolo.

    Fuerte abrazo.

    • Hola Jorge!!

      ¿En serio has llorado de llorar? Jo, aimsorrydeverda! Pero es que no veas. Esta mañana igual, tengo a la peque en el salón llorando porque quiere venir con papi y yo aquí con esa sensación de “como te despistes lo mínimo es para matarte colega”. Es lo que hay.

      En cuanto a lo del trono, pues que se escandalice quien quiera pero …. ¿Quien no lo ha hecho alguna vez? ¿Eh? ¡Que tire la primera piedra! Jajajajaja. Recuerdo que el primer libro que me leí sobre Social Media es Socialholic de los hermanos Polo y en la portada había un “sentado en el trono” con el móvil. Realidad de nuestra era.

      Abrazos Jorge!!

  • Copiete mío, como mola estar en la misma línea e ir aprendiendo juntos.
    Me ha encantado el cambio de actitud de acabo tres cosas y tienes toda mi atención a irte resignado a acabar una lista interminable.
    Estamos aprendiendo y vamos a conseguirlo, lo tengo clarísimo.

    Un beso enorme a ti y a tus niñas

    • Eeeeehh!!! Isiski!

      Claro que si! Aprenderemos juntos y conseguiremos mejorar nuestra productividad, nuestro blog, nuestro ritmo y todo. Cagoen. Pijo. Es que con el grupito que tenemos … 🙂

      Besetes!!! 🙂

  • Soy director de proyectos de un ONG con 11 proyectos a mi cargo y un equipo de 32 personas al cual coordino.

    CO-dirijo un proyecto de psicología online con 6 personas (psicólogos) y llevo de manera individual los temas de posicionamiento web, gestión y actualización de la web, marketing y gestión de redes sociales.

    Y excepto contadas ocasiones, no trabajo más de 50 horas a la semana.

    ¿Cómo lo hago? Aplicando algunas normas que considero básicas:

    – Aprender a decir no:
    Al principio cuesta, pero una vez que aprendes te libera de muchas tonterías innecesarias

    – Delegar:
    Pero de verdad, delegación “sin supervisar continuamente” y analizando resultados. Y teniendo claro que se pueden delegar tareas, pero no responsabilidades (si la responsabilidad es tuya, tuya es). Para poder delegar de esta manera es indispensable tener confianza absoluta en tus equipos (y si no la tienes, no te valen para tu equipo).

    – Agenda de 7 días:
    Fue una renuncia que me costó, pero es lo más realista. Hacer agenda de 5 días y acabar currando el fin de semana “sin deber” frustra más que asumir la realidad. Eso si, de igual modo que en mi agenda puede estar un domingo de 16:00 a 20:00 trabajar, también cabe un martes de 10:30 a 14:00 jugar con mi hijo.

    -Si trabajo al 100%; si ocio al 100%:
    Me niego a perder el tiempo trabajando. Si estoy trabajando, no caben distracciones ni tontás ( y tomarse un café con los compañeros hablando de lo que sea es trabajo, no perder el tiempo.).

    De igual modo, si estoy con amigos y/o la familia, estoy al 100%, No tengo tiempo para trabajar mientras disfruto de los míos y si hay clientes que esto no lo entienden, lo siento, no eres un cliente apropiado para mi.

    Apagar el teléfono, o desconectar las notificaciones de emails y demás es mas fácil de lo que piensas.

    – Trabajar el cualquier lugar:
    Con un teléfono y un pc tengo la oficina donde quiera y lo aprovecho. Ligar trabajo a espacios físicos (excepto cuando no hay más remedio) es perder el tiempo.

    -Mediocridad aceptable:
    Concepto en contraposición a la excelencia (que tanto nos han dado la tabarra a mi generación). La excelencia es genial, peor no a cualquier precio.

    Ser excelente implica hacer menos. En ocasiones es necesario buscar la excelencia, pero un otras muchas situaciones basta con hacerlo aceptablemente bien y a otra cosa.

    Para seleccionar a mis equipo, prefiero personas que en su peor día sean capaces de ofrecer resultados aceptables a personas excelentes que de vez en cuando fallen estrepitosamente.

    – El objetivo es la samba:
    Este mantra esta escrito a fuego en mi cerebro y mi corazón.
    Con 20 años, en una fiesta de esas que te permites a esa edad, un martes sin motivo y un poco pasado de vueltas, un grupo de amigos nos comprometimos a nunca olvidarnos que el objetivo de nuestras vidas es ser felices y disfrutar de la vida.

    Mi objetivo final es poder vivir todos los días disfrutando de la familia y los amigos, “bailando samba”. Y asumo que de momento eso no es posible, pero quiero estar vacunado contra la enfermedad de tener como prioridad el dinero o el trabajo (y asumiendo que el trabajo que desarrollo hoy en día es una gran fuente de satisfacción personal, pero no es el objetivo final).

    Espero que os sean útiles mis conclusiones sobre gestión del tiempo, aunque sea para criticarlas 🙂

    • Javier!!!

      Gracias tío por este regalo de comentario, de verdad, me ha encantado. Cada uno, al final, encontramos nuestra propia adaptación, nuestro propio método para intentar seguir adelante. Sin duda el tuyo es efectivo, ¡madre mía lo que llevas palante! 🙂

      De los puntos que has dicho me ha tocado especialmente el de delegar. Lo he pensado y, como dices, no se puede delegar la responsabilidad. Quizás trasladar o copiar a alguien, pero si es tuya, nadie te la puede quitar. Mola lo de que tu equipo, o confías, o no es tu equipo. Voy a aplicarlo hoy mismo. Te lo juro, necesitaba este “toque de atención”.

      Un abrazo mega crack! Tengo ganas de verte otra vez ! 🙂

  • Ains, se me ha encogido el corazón al imaginarme a tu peque con ganas de jugar y tu teniendo que irte a trabajar. He pensado en las veces que el mío asoma la cabeza por el estudio y me dice “tu conmigo” y yo sintiéndome fatal por tener mil cosas pendientes y no poder estar en dos sitios a la vez.
    Y por eso mismo te doy toda la razón, la productividad es una obligación que tenemos con nosotros mismos y con nuestras familias. A veces es difícil: estamos cansados, nos surgen miedos… Pero el esfuerzo merece la pena.
    A mi las listas de tareas me han salvado la cordura mental. Además hace varios meses que dejé las apps en segundo plano y me pase al bullet journal (que básicamente es un una libreta con indice donde lo apuntas todo).
    Y en los momentos en los que veo que se me va la olla, me ayuda mucho pensar en que cada segundo que no rindo como debiera se lo estoy robando al peque. Al fin y al cabo, la decisión de trabajar en casa fue para perderme su vida lo menos posible. Y de nada me vale estar en casa si paso la mayor parte de ese tiempo detrás de una pantalla
    Genial post, para recordarnos la importancia de ser organizados 🙂

    • Hola Jessica!! 🙂

      Tía no tenía ni idea de la existencia del Bullet Journal pero mola un montón. La idea de “la alternativa analógica a un mundo digital” es una pasada, tiene mucho juego. ¡Gracias por descubrírmelo!

      Yo también trabajo mucho desde casa y, jolín, como te entiendo con lo de que entre tu peque al despacho y te diga “juega tu contigo” (aún se lía un poco con algunas cosas, como otorrinolaringólogo que lo dice un pelín mal, jajajajaja). En fin, que eso de tener que decirle “eh, vete, que estoy trabajando” … Es aceptable sólo si consigues que esos 30 minutos merezcan de verdad la pena, hagan algo bueno.

      Gracias por pasarte por aquí Jesi, gracias por el comentario y por compartir mi “status task” … Abracicos ! 🙂

  • hola Victor, me ha encantado tu post!, ojala puedas dedicar todo el tiempo necesario a los tuyos, que son los más importante, parece fácil como te lo estoy diciendo, pero me ha costado!! uf!!.Te deseo que te vaya muy bien con tu postgrado, pero no nos abandones. Gracias por compartirlo María Juanes
    lascosasdemariasite

    • Hola María!!

      Gracias a tí por este comentario, me ha encantado. Mira, en mi lista de prioridades, tengo “familia, trabajo (lo mínimo para cumplir con lo que me pagan), mi blog (tu y todos los que tenéis mi blogcariño), trabajo (el resto para ser bueno y que mi jefe sonría), amigos, estudios, etc. etc. ¿Pillas? No puedo abandonar esto, tu y los demás me lo habéis dado todo.

      Abrazos (a capazos, como digo por aquí). Felíz semana! 🙂

  • Te has salido como siempre!!
    Me he reído y he aprendido y eso es lo mejor de todo.
    Personalmente, a mi lo que más me gusta es tachar cosas, porque eso me da la sensación de avanzar más con todo.
    Yo me hago como un backlog de colores (Rojo lo importante, naranja lo urgente y verde lo necesario, pero sin tiempo límite). Cada tarea la divido en subtareas precisamente para poder tachar como una loca cosas pequeñitas. Por ejemplo. Imagina que mi tarea es escribir un post. Puesto lo divido en:
    * Investigar contenido para post nuevo
    *Hacer brief
    *Montar estructura
    *Investigar keyword
    *bla bla bla

    Y así, como son cositas muy pequeñas, me permite pensar que estoy avanzando mucho cuando tacho, jajajaja…
    Me ha encantado el post Victor y me encantaría que compartieras con nosotros lo que vayas aprendiendo en el postgrado… sé que lo harás ;D

    • Hola Ana!!

      Loviu pijo, como digo yo. ¡Que chulo lo de tachar a diestro! Es una buena idea. Además me has descubierto lo de “backlog” que tampoco lo conocía. ¡Cuanto por aprender!

      De verdad, muchas gracias por pasarte de nuevo por aquí y por tenerme tanto aprecio. Felíz semana! 🙂

  • Víctor, como sabes que los ratones somos breves por la cuenta que nos trae:

    > Un consejo: Cambia el reloj por la brújula. Elige una dirección determinada y no te distraigas en tontás.

    > Una herramienta: Trello. El tablón de anuncios de toda la vida puesto en tu pantalla. Ej:
    >> https://trello.com/b/DMymMaBs/actividades

    Te iba a mandar deberes por privado. Pero prefiero que disfrutes de tu hija.

    • Hola #Jerby!! Tu frase es alucinante, yo también me la queda. De hecho, voy a tuitearla, pijo.

      Me quedo con tu primer consejo, con el segundo no porque yo le he cogido tirria a Trello.

      Besines! 🙂

  • Es que organizarse con enanos es como un training de esos de IESE o IE, es tiempo escasea, las obligaciones crecen y te ves haciendo malabares con tu tiempo, como contestar correo en el cuarto de pensar sentado, o levantándote a las cuatro de la madrugada para tener una hora sin interrupciones.

    En todo caso, y personalmente, lo que mejor me funcionaba en mi start-up es una pizarra veleda divida en dos y en un lado pegamos los post-its de los temas importantes, y en el lado libre, lo urgente. Y vas quitando y poniendo en función de la lluvia de marrones que toque.

    A partir de aquí nos podemos tecnificar (yo uso Omnifocus), pero la sensación de control que me daba esta superficie de dos metros por uno cincuenta, no me la da el programa de marras.

    Para los que tengan tiempo libre, os dejo el enlace a la definición de marrón, porque creo que los más viejos recordarán experiencias pasadas y a los jóvenes les curtirá para el futuro: https://www.uclm.es/profesorado/ricardo/Marrones.htm

    • Acho tio que bueno lo del marrón! Jajaja. Da cosa pasar por aquí y dejar un comentario con tanto crack.
      Pensaba ponerme a trabajar un rato después de tomar unos paparajotes pero creo que me has convencido Víctor.
      Lo dejaré para mañana.

    • Jajajaja. Que bueno Ginés. A ver, que yo no te digo que procrastines, eh? Solo digo que si te pones delante de la pantalla que sea para hacer algo que realmente merezca la pena.

      Mmm, paparajotes. Yo este año ni catarlos, que mal. Por cierto, que no te de cosica comentar que aquí no se pone nota a los comentarios, solo cariño.

      Abrazos! 🙂

    • Jajajaja. QUe bueno José!!

      Me he reído con la definición de marrón. Está genial. Creo que nuestra generación, aunque usemos un montón de apps y herramientas digitales, seguimos sintiendo mejor control con lo analógico. Lo de tu pizarra es un ejemplo más. ¿Verdad?

      Me molaría ver esa pizarra. jejejeje.

      Feliz lunes guapo! 🙂

  • Ein! Victor, eso no vale, juegas con ventaja porque eres de “lágrima fácil” y nos acabas arrastrando a los demás en tus realitys storytellings y acabamos atrapados en tus cotidianidades que nos atrapan 🙂

    Me has recordado lo débiles que podemos llegar a ser frente a nuestras (os) hijas (os) cuando nos miran desde fuera de la puerta del despacho (léase habitación de invitados en casa usada como despacho) sujetando a la Peppa Pig y una Monster (muñeca para los profanos) sin una pierna y toda despelujada diciendo eso de “vamos brincar papai” (ella me habla en portugués sorry!), y se me caen hasta las teclas del iMac cuando le veo queriendo jugar, es una acción con reacción irresistible.

    Es lo bueno de ser padre/madre y trabajar en casa, no te pierdes nada de tus tesoros y de su día a día aunque acabes intentando escribir en tu teclado con tu hija sentada contigo y sus muñecos repartidos por tu escaso espacio de trabajo…

    Ahí es nada eso ¿como quieres que encima seamos productivos Victor?

    Debería estar prohibido querer ser padre/madre, trabajar en casa y encima tratar de ser productivo cuando tus hij@s te reclaman atención. Ellos solo tienen ese momento para pedir tu atención, negárselo es perder lo mejor de lo que ya no va a suceder una segunda vez porque sera diferente.

    Lo de las “listas” mejor ni lo comento, hace un mes hice un conteo de todos los post que tengo, programados, empezados, al 20%, al 40%, al 80% y que todavía nadie ha tenido ocasión de disfrutar leyendo y la cuenta la paré en 85 post ¡tela! para cortarse las venas (o dejárselas más largas) así que lo de “eliminar la lista” me parece buena idea. Veamos en que acaba la historia.

    Espero que al menos podamos seguir teniendo la oportunidad de leer tus historias y así además de aprender con ellas, entender que no estamos solos en este mundo binario 🙂

    Abrazos y¿y mi taza? jjajajajajjajaa, nos vemos en Murcia.

    • Luis!!!

      ¿En serio? ¿Vas a hacer una paradita en Murcia? Ains que ilusión, venga que ya estoy reservando en “el barecico del mercao”… Jajajaja. Tu taza te está esperando, tu ve avisándome.

      Tienes toda la razón en lo que dices, debería estar prohibido. Al menos en esa situación concreta. Por eso se hace más importante aún ser productivos en el sentido de hacer lo que hay que hacer y hacerlo bien. ¿te imaginas diciéndole a tu peque que no y, en cuanto se diese la vuelta, perder una hora viendo artículos sobre cuándo se sospecha que saldrá el nuevo macbook?. Imperdonable, yo me confieso y llego haciendo penitencia diaria desde entonces. Muy mal.

      Enga tío, vente ya !! 🙂

  • Ostras Víctor, entre lo tuyo y lo de Isabel de esta semana me ha tocado sentarme un ratillo a separar grano y paja de mi lista de tareas. Hace años me salvó conocer y aplicar (hasta hoy sin excepción) la metodología de GTD… Pero te reconozco que la pifio muy a menudo, no me respeto y acabo encontrándome con cosas como las que dices de listas con cosas QUE YA SÉ QUE NO VOY A HACER pero que no sé por qué no borro. Y es sólo un ejemplo.

    Menos mal que de vez en cuando me encuentro cosas por el camino, como vuestros posts, y zasca, reseteo.

    En mi caso me ayuda el GTD, ya te digo, y ser consciente de mis debilidades en este aspecto. En mi caso una es que me cuesta separar el concepto trabajo del ocio: me gusta bastante lo que hago, no me supone esfuerzo y sí placer trabajar… Y eso está muy bien pero si no tomas conciencia puede ocurrir que desatiendes otras facetas, tienes una vida desiquilibrada y es cuestión de tiempo que algo explote. Si a alguien le pasa esto me va a entender.

    Y la otra, la peor, es que “tengo el no roto” como me han dicho. Continuamente tengo que estar atento a esto para “elegir el pastel adecuado”, como dices. Por eso me quedo con esto último como el mejor tip para aumentar mi productividad. Decir “no” en el momento adecuado.

    Un abrazo, Víctor

    • Hola César!!

      Madre mía que si te entiendo, jolin que si. Con lo del NO mucho, con lo de cagárla con tu propio sistema parecido al GTD má aún. Yo me los sé todos de memoria y ninguno me ha funcionado durante mucho tiempo. AL final creo que en temas de productividad es como el vestir, tu puedes aprender las normas básicas de combinación y estar al día de las tendencias pero tienes que definir tu propio estilo. ¿no crees?

      Me alegra que el post de Isabel (a mí también) y el mío te hayan resultado útiles para ese reseteo. A mi tu comentario también me ha recordado que, por mucho que me guste lo que hago, también me gustan otras cosas que parece que ya no importan. ¡¡ Gracias !!

      Abrazos tío.

  • Guapo qué te puedo decir, la de cosas que he probado para ser productiva y tener más de 4 blogs (vivos y activos) además de una vida con viajes incluidos, ya puedo dar un master en el tema jajaja

    Soy de hacer planes por día. Me marco entre dos y tres objetivos y hago una pequeña listad de cosas “adicionales” que tendría que hacer. Trato de no estresarme si no cumplo, pues al fin y al cabo a la única persona que le fallo es a mi misma, así que relajada 🙂 Pero sobre todo, si estoy muy ocupada, saco tiempo para que las comidas sean espacios de compartir realmente, no con el ordenador o el móvil al frente.

    También, me doy premios. Un día libre, una tarde de ocio viendo películas o series, leer un libro con gusto, desconectar dos días seguidos, jugar más en las redes sociales. En fin, algo que quiera (pequeño) por cada gran logro que tenga. Si saco algo de la lista de pendientes, lo celebro en grande, eso sí 😀

    Y como dice Javier soy mucho de aprovechar los momentos “muertos” para trabajar. Con el móvil es una maravilla estés donde estés 🙂

    Más o menos así voy 🙂 Un abrazo y me parece genial el título de tu libro jajaja

    • Hola Diana!!

      ¿Sabes? Yo había leído un montón sobre lo de darse premios pero seguía pensando “venga, cuando saques todo el tapón empiezas a probar a darte premios”. Al leer tu comentario creo que es el momento de empezar, voy a darme premios porque sé que es muy positivo y sin embargo apenas lo he probado.

      Gracias, como siempre, por regalarme tu presencia, tu saber y tu buen humor. ¡Eres lo más! 🙂

  • Buah!! Me he leído el post 2 veces de lo que me ha gustado.

    El tema de la productividad no se valora nada cuando empiezas, Y cuando hace falta cuesta mucho ponerse a ello.

    Aceptamos demasiadas tareas quizás, yo no hace mucho me vi con el lanzamiento del blog, el lanzamiento de la plataforma de formación online de la revista digital de deporte y salud, 7 desarrollos web de clientes y mil cosas más, vamos un caos total.

    Al final, se me venía le mundo encima por lo que he optado por delegar, generar menos beneficio pero más tiempo libre que al fin y al cabo es lo que busco desde que me metí en este mundo.

    Lo del trono, un clásico jajaj paz y tranquilidad, un lugar de ensueño 😉 jajajaja

    Un abrazo enorme Víctor, eres admirable tío. Y ole por tus mujercitas y las de todos que paciencia tienen un rato, por lo menos la mía 😉 jeje

    • Aaaaaalex!!!

      Ya ves tío, nuestras mujeres se merecen lo mejor. Yo voy a quemar 2 meses de comisiones de afiliados en Zalando … y me quedo corto. Jajajaja.

      Gracias por tus palabras, de verdad, me hacen ilusión. Y, ya puestos, viendo que tu estas igual … ¿hacemos un Blab multitudinario en el trono? ¿A que no hay ….? Nada explícito, se prohiben ciertos ángulos, es solo el rollo “cómico”.

      ¿Quién se apuntaría?

    • Zalando crece gracias a nosotros! ajajajja

      jajajajaja oye no es mala idea para empezar el Blab! A Ana Mata no la meteríamos en este compromiso….jajajaja

    • Yo mientras salga mona, me da lo mismo el plano…
      ……. se os va…..
      ….
      ……la pinza……..
      ……mucho…………

    • Jajajajaja. Hombre yo solo te conozco por la foto que pones pero digo yo que muy difícil tendrá que ser que no salgas mona. Además, es más una cuestión de referencia, como se suele hacer con los precios. Como estarás acompañada de dos feos muy feos (Alex, con cariño) pues … jajajajaja.

      Si, se nos va…

    • yeahh!! jajaja así me gusta, actitud y retos como este jajajaja

      Cuando cree el Blab os aviso!

      Por cierto Víctor, en el plugin de piopialo no podrías poner para que se acorten las urls?

      Abrazotes!!

    • Hola Alex!!

      Si, es una cosa que tengo pendiente hacer pero tendré que debatirla con vosotros porque tiene sus consecuencias, como ralentizar la carga de página. Lo tengo en la lista de pendientes (o collares).

      Nos vemos en nada! 🙂

  • En algunos momentos creía que este post iba a acabar conmigo! jeje, pero al final me ha resultado muy interesante porque creo que a todos nos pasa lo mismo, de una forma u otra.

    Un saludo!

    • Jajajaja. Espero que no fuese porque no te gustaba o se te hacía infumable, tocayo… ¿Eh?

      Si, yo creo que todos nos estamos enfrentando a retos parecidos. Suerte que está en nuestras manos solucionarlo. Otras cosas no.

      Abrazos Víctor (me gusta tu nombre … 🙂

  • ¡Hola Víctor!

    Me ha encantado el post. Bueno, tus posts siempre me gustan pero tus off-topics me chiflan.

    Estoy totalmente de acuerdo en lo que expones. No procrastinar es realmente complicado y hace falta tener muy claras las cosas para conseguirlo pero merece la pena concienciarse.

    Desde luego el establecer prioridades y planificar adecuadamente las distintas tareas es fundamental. Yo también estoy tratando de mejorar en esto y poco a poco lo voy consiguiendo. La satisfacción que tienes cuando lo consigues no tiene precio (para todo lo demás Mastercard).

    Un saludo y a seguir mejorando.

    • Hola Itiziar!!

      Cuanta razón tienes, ¡que de acuerdo estoy! Es verdad que, conforme vas consiguiéndolo y aprendiendo a ser mejor (más productivo, más rápido, más eficaz) vas sintiéndo mayores satisfacciones. La recompensa final es que tu tienes el control total de tu tiempo, a pesar de que trabajes mucho. Eso mola un huevo, ¿verdad?

      Gracias, gracias por apoyarme en mis off-topics y por ayudar a que me sienta cómodo haciéndo eso que tanto me gusta.

      Abracitos! 🙂

  • Hola Víctor,

    Aunque te leo de manera habitual, es la primera vez que me paso por tu blog a comentar. Pero chico, hoy te lo debo, porque has tocado como a mí me gusta, mi tema y asignatura favorita “la productividad personal”.

    Me siento muy identificada con tu historia. 😉

    Una de las razones que me llevó a preocuparme por mi productividad personal, ya hace unos cuantos años, fue mi hijo pequeño, Álvaro.

    Tardes y tardes llorando, por no saber hacer sus deberes, reclamándome y yo en mi despacho, al lado de su habitación, diciéndole, “espera que mama está trabajando, cuando termine te ayudo”.

    ¡Cuanto tiempo perdido!, pienso hoy.

    Cuando comprendí, que esta situación no se podía alargar mucho más, empecé a trabajar en mejorar mi productividad personal. Y como bien dices, como una responsabilidad y una cuestión personal más que profesional.

    Comparto todos y cada uno de los consejos que nos aportas.

    Marcar objetivos pequeños y a corto plazo, es una buena manera para empezar a coger experiencia.

    Hacerlo todo no es posible. No somos superhéroes. hay que priorizar y yo añadiría, empezar a delegar también. Hay muchas tareas que siempre se pueden externalizar. Un ejemplo, las tareas administrativas.

    Y si hay algo muy importante es la planificación semanal. En mi caso, yo planifico los viernes por la tarde, mi semana siguiente. Es mi última tarea de la semana.

    Mi planificación, consiste en dos procesos muy básicos y sencillos. Evalúo y reviso mi semana y organizo la siguiente. Lo hago con dos herramientas muy básicas, mi agenda y calendario. Y pos supuesto, cada día antes de cerrar el chiringuito, sobre mi planificación semanal. planifico mi día siguiente.

    Me encanta la herramienta que propones, en una buena recomendación.

    Muchas gracias, Víctor por este estupendo artículo.

    Un fuerte abrazo 🙂

    • Yolanda!!! Ains, ains ains. ¿Que muchas gracias me dices tú a mi? No mujer, muchas gracias a ti!!

      Me ha hecho mucha ilusión este comentario, de verdad. No sólo porque una experta en productividad personal (que sí, que sé que te gestionas muy bien) me diga que está de acuerdo conmigo en esos consejos ni porque te hayas sentido identificada. Más bien por la ilusión de haberte empujado a comentar porque, de verdad, una nueva persona que rompa el hielo es un premio.

      Álvaro ahora estará feliz de ver cómo su madre le da todo lo que puede y, además, trabaja. Qué remedio.

      Abrazos Yolanda! 🙂

  • Muy buenos trucos. En todos los libros de productividad se dice que hay que marcarse objetivos pero convertirlo en un hábito es lo más dificil. Te escribes 3 objetivos cuando lo lees y no se vuelve a hacer hasta que lo vuelves a leer por algún sitio. 🙂 Acabo de escucharte en el podcast de Victor Martín y por aquí que me he pasado. Me encanta el diseño del blog 😉 Pues nada, vamos a intentar ser más productivos. Saludos!

    • Hola Borja!!

      Todo un honor tenerte por aquí. ¡Gracias por pasarte! ¡Y por escucharme en el podcast!. Bueno, por todo, que el hecho de que te guste mi blog mola mazo. 🙂

      Si, coger el hábito es lo más difícil, a mi me está costando mucho pero no pienso rendirme. A ser más productivos! 🙂

  • Pues sí, es normal que se te parta el alma si tu hija hace pucheros porque no puedas jugar con ella. Vas sumando ‘cositas’ o tareas y cuando te quieres dar cuenta, has quitado varias horas muy valiosas a las personas que de verdad se las merecen. Cuando me pasa a mí, pienso que ese ratito que quería echar en el sofá o esa peli que iba a ver ya no va a poder ser, porque lo he empleado en xxxx. Si no ha merecido la pena el esfuerzo, me cabreo, claro.

    Porque, ¿cuál es tu objetivo? Terminar el proyecto tal, o dejar hecho el informe cual. Pero un objetivo también debería ser jugar con tu peque (en tu caso) o irme de paseo con mi mujer (en el mío). Te prometo que lucho por lograrlo todos los días y estoy más cerca de conseguirlo.

    Un abrazo!

    • Ole ahí Borja!!

      Es, como dices, un compromiso y una obligación. El objetivo no puede ser siempre “acabar este informe o presupuesto” o este proyecto. El objetivo tiene que ser algo así como “cumplir con mi trabajo y respetar algo de tiempo para mi”. ¿Verdad?

      Animo, seguro que vas consiguiéndolo poco a poco. Yo estoy en ello.

      Abrazos! 🙂

  • ¡Hola! Es la primera vez que escribo aunque soy lectora tuya hace tiempo. Creo que quienes vivimos de internet tenemos casi imposible encontrar la oportunidad de desconectar la vida virtual y la física. Simplemente no puedo desconectar teniendo el celular a mano, ya que lo llevo a todos lados (en serio, a toooodos) y tiene las mismas aplicaciones que uso en la computadora así que o estoy trabajando o estoy organizando ideas o estoy viendo cursos.
    Lo que me ha servido para enfocar ha sido Trello y Rescue Time. Esta última aplicación te dice cuánto tiempo gastas en qué cosa y resulta interesante ver el resultado.
    ¿Será que necesitamos regresar a lo análogo para recordar lo que tenemos a lado? No tengo hijos pero me pasa lo mismo que a ti con la familia y amigos.

    • Hola hola!!!

      ¿Sabes qué? Yo me fuerzo a dejar el móvil. Es una ventaja tenerlo disponible pero debemos verlo como el chocolate: un gran descubrimiento, un auténtico placer, algo súper nocivo si lo consumes en exceso. ¿Verdad? Date el gustazo de desconectar y ver que el mundo no te necesita tanto como crees. Verás que descanso..

      Eso si, no te fíes mucho de mi que yo en esto estoy aprendiendo ahora. ¡Soy un auténtico novato! 🙂

      Saludines! 🙂

      Pd. Perdona, de verdad, por tardar tanto en responder. Esta semana con lo de los premios y otros asuntos me ha sido imposible sentarme. Sorry!

  • Este era otro de los posts que tenía pendientes de leer. Excelente. Te abre los ojos. Hay que saber priorizar y decir que no. Hay que saber marcar objetivos. Yo voy añadiendo cosas a mi calendario y cada día veo lo que tengo. Si está un poco cargado lo muevo. Si creo que puedo hacerlo me pongo a ello. Un truco muy bueno que uso es no ver la TV. Así gano 2 horas al día. (si veo documentales o charlas por Internet). Y apagar el móvil y quitar notificaciones o avisos de emails es fundamental.

    Me he imaginado a tu hijita preguntándote. Pobrecilla 🙂

    Por otra parte flipo con la calidad de los comentarios que hay por aquí. Hay mucho nivel. Calidad de lectores! 🙂

    Voy a ver si termino algunas cosas pendientes y a dormir.

    Un abrazo!!

    • Hola Borja!!

      Gracias por comentar tío y por tus palabras. Tus consejos también molan, estoy muy de acuerdo aunque, la verdad, yo sin televisión no soy nadie. Necesito un ratito de sofá con mi mujer al lado poniendo a parir a cocineros, emocionándonos con cirujanos “promiscuos” o alucinando con la muerte de Aria Stark. Es lo que hay. Jajajaja.

      En cuanto a lo de los comentarios, sí tío. La gente que hay aquí es una pasada, tú incluído. Es lo que hace grande este blog.

      Abrazos!

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